El periodista y conductor de “Animales sueltos” anunció que dieron un paso muy importante en la pareja. Su palabra.
Cada historia de amor tiene infinitas complicidades y momentos que la construyen con su carácter único. Cuando hace un año, en el complejo habitacional Silos de Dorrego, en el Barrio de Colegiales, Luis Novaresio (56) y Braulio Bauab (53) se miraron a los ojos, sellaron un pacto de corazón a corazón que les transformaría la vida. Ahí comenzaron formalmente su relación, aunque hacía meses que se frecuentaban. En bien llegó a la redacción de CARAS la versión de que la pareja se iba a comprometer, recurrimos a la mismísima fuente, y ellos lo confirmaron porque sentían que no tenían nada que ocultar. Ese fue el disparador para que el conductor de “Novaresio en la Red” (lunes a viernes de 6 a 9 en el 910 de AM) y “Animales Sueltos” (lunes a viernes a las 23:15 por América), y columnista de Infobae; eligiera a esta revista para dar su primera nota junto al empresario inmobiliario.
Con fotos tomadas por ellos mismos (no aceptaron la presencia de un fotógrafo de la revista para cumplir con el protocolo sanitario del aislamiento obligatorio), se retrataron con trajes de Rochas. Brindaron con champán, pusieron música electrónica y comieron el pastrón con preszalet que les mandó el chef Carlos Abraham. “Cuando sacó el estuche con los anillos, y después de que logré parar de llorar, en algún momento de la noche, nos pusimos los anillos”, dice Luis. Más tarde, cambiaron el look por algo más relajado, y no podían creer el paso que habían dado. “Nosotros pasamos la cuarentena en mi casa, y este compromiso tiene que ver con lo que se produjo a partir de esta convivencia. Al principio fue forzada por las circunstancias sanitarias, pero después se convirtió en algo muy placentero. Nosotros no pensábamos tener tanta cotidianeidad, pero lo cuarentena lo presentó de esta forma. Como Vera tiene su cuarto acá, ella pasa unos días con la mamá y otros conmigo, y se produjo una convivencia muy linda”, dice Braulio, quien sobre los anillos empieza a contar detalles relacionados con la complicidad de la pareja.
“Los anillos tienen inscripciones muy íntimas que tienen que ver con las pequeñas cosas que van construyendo una historia de amor. El anillo mío dice: ‘Callate Benedetti’, porque todos los días cuando se va temprano a la radio, Luis me deja una cartita de amor. Tengo un sobre enorme con todas”, comenta Braulio, y Novaresio lo interrumpe: “Generalmente no me gusta nada de lo que le escribo, pero una vez escribí algo que me gustó mucho. El después lo enmarcó, lo puso en un cuadro que colgó en su dormitorio. Pero otras veces le dije alguna obviedad, de esas que salen en los sobrecitos de azúcar, y me dijo que era algo muy cursi. Entonces yo lo miré y le dije: ‘Callate Benedetti’, como si él fuera Mario Benedetti y me gastaba a mí por lo que le escribí (Risas). El anillo mío dice: ‘Churro moi’, porque él a mí me dice ‘Churro’. O sea que sería ‘Churro mío’. Son códigos entre nosotros, complicidades”, agrega.

