El Ministro de Desarrollo Social habló sobre el primer mes de gestión, la tarjeta alimentaria, pobreza, piqueteros, planes sociales y sus desafíos
-¿Cuál es su balance de estas primeras semanas de gestión?
-El balance es positivo, pusimos en marcha "Argentina contra el Hambre" y la tarjeta alimentaria, que arrancó la semana siguiente de inicio del Gobierno y que desde este lunes ya se extiende a todo el país rápidamente. Es una tarjeta del banco público, del Banco Nación, que no permite extraer dinero de cajero pero sí comprar los alimentos que quieran las familias.
-¿Por qué se volcaron a este tipo de instrumento?
-Es una forma de resolver que todos puedan comer bien en Argentina. Incluso, la tarjeta codifica los datos y permite definir con claridad qué tipo de alimentos se compran y de qué forma. Ahora vamos a tener 800.000 tarjetas, que es una muestra mucho más grande para evaluar y analizar, y el programa contempla un total de 1,4 millón de tarjetas en todo el país, que abarcan 2,2 millones de chicos.
-¿Cuáles son los artículos que más se han consumido hasta el momento con la tarjeta alimentaria?
-Nosotros insistimos con cuatro productos: leche, carnes, frutas y verduras. Y justamente ellos representan el 47,8% de todas las compras realizadas con la tarjeta, más allá que las familias pueden comprar los productos que quieren y como quieren, excepto las bebidas alcohólicas. Nuestra sugerencia son esos cuatro productos que mencionaba. En orden de mayor demanda, es encabezado por carne, le siguen leche, verduras y frutas. Incluso, hay un debate en Argentina sobre las bebidas azucaradas, pero solamente representan en 2,2% de las compras efectuadas con la tarjeta alimentaria.
-¿Cómo imagina la evolución de los planes sociales?
-Yo tengo dos objetivos: que vayamos achicando los comedores comunitarios y fortaleciendo que la gente vaya a comer a la casa; e ir achicando cada vez más la cantidad de planes sociales y lograr que la gente tenga trabajo. En ese plano, el plan "Argentina contra el Hambre" combina las dos cosas porque, más allá de acercar alimento para comer en el hogar, posibilita un punto clave que es la producción de alimentos. Nosotros vemos cinco sectores productivos que van a mover la economía de los sectores más pobres y que van a generar trabajo: construcción (veredas, viviendas), producción de alimento, textil, economía del cuidado (sobre todo mujeres que cuidan gente grande y chicos) y reciclado.
-¿Cuáles diría que son sus objetivos para estos cuatro años de gestión?
-Tengo dos objetivos: bajar la pobreza y generar movilidad social ascendente. Es decir, que haya menos pobres en Argentina, y que a la persona que estudia y trabaja le vaya bien. Hoy está aumentando la pobreza y hay movilidad social descendente, la clase media pasó a ser pobre, los que hacen changas están estrangulados y los que eran pobres pasaron a ser indigentes, hay como una cadena. Por eso hay que bajar la pobreza.
-¿Hasta cuándo durará la tarjeta alimentaria?
-Es un plan de emergencia, en cambio la Asignación Universal por Hijo (AUH) va a continuar en Argentina porque es un derecho. Tenemos que ver cómo evoluciona la economía.
-Mucha gente mira con desconfianza a los movimientos sociales que distribuyen los planes sociales e intermedian entre el Estado y la gente necesitada, ¿cómo piensa esta relación?
-Los movimientos sociales son parte de la solución. No hay solución a la problemática social sin los movimientos sociales. Muchos dirigentes de movimientos sociales forman parte del Ministerio, sobre todo en el área de economía social y donde se están impulsando los cinco sectores productivos que mencionaba antes. Es que, por un lado, le están poniendo el cuerpo a los merenderos y comedores, y por otro lado han encarado mucho lo productivo, sobre todo lo textil y construcción. También le dan visibilidad a los que nadie ve, que son los más pobres.
-Pero no parece tan fácil esa coordinación. Por lo pronto, Grabois dijo que el Gobierno "toma de boludos a los pobres", ¿qué opina?
-Tengo mucho respeto por todos los dirigentes sociales, sobre esa base trato de interactuar con todos. Nosotros tenemos que parar la caída y para eso tenemos que lograr tres cosas: que todos coman, desendeudar a las familias y dar crédito a la familia, y empezando a reconstruir el trabajo. Esa es la tarea que yo tengo para hacer.
-Con respecto al "Consejo del Hambre", conformado con figuras mediáticas, abundaron las críticas en el sentido de que había más de marketing político que de políticas concretas...
-El "Consejo del Hambre" está formado por los que producen alimentos, la Copal, los supermercados, las entidades que comercializan el agro, los trabajadores de la tierra, los dirigentes sociales, sindicatos, eclesiásticos y un montón de referentes de distinto tipo. En ese plano, es un consejo muy amplio que se va a reunir unas tres o cuatro veces con el Presidente por año, y ese es su objetivo.
En el caso puntual de las figuras que participaron como Tinelli, la verdad que he recorrido muchos comedores con él, ha colaborado, ha acompañado mucho y está muy comprometido en que no pueda haber hambre en Argentina. En el caso de Narda Lepes, ella hace una distinción muy fuerte entre comer y alimentarse, algo que es muy valioso para la buena nutrición.

