Concedida finalmente la prisión domiciliaria por el caso Río Turbio sólo quedaba la prisión por el expediente de las fotocopias de los cuadernos. Es obvio que no hay peligro alguno de fuga –De Vido y Baratta siempre estuvieron a derecho– y menos todavía se puede hablar de peligro de entorpecimiento de la investigación por cuanto la causa ya está elevada a juicio y la instrucción cerrada. De manera que en términos reales, De Vido y Baratta llevan dos años presos sin fundamento alguno.
Alberto Fernández había hablado del “abuso de las prisiones preventivas” y el uso político de la justicia para ir contra los opositores. Entonces, los camaristas de Casación tuvieron en cuenta ese criterio y le ordenaron al TOF 7 un nuevo fallo. El tribunal se reunió en la noche del viernes y concedió las dos excarcelaciones, por lo que De Vido deberá cumplir con la prisión domiciliaria y Baratta tendrá libertad plena.

