El Partido Demócrata, a través de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, anunció el 25 de septiembre la apertura de un proceso de destitución (“impeachment”) al presidente Donald J. Trump, después de conocerse que había presionado a su par ucraniano, Volodimir Zelenski, para investigar negocios sospechosos en ese país del hijo del precandidato demócrata Joe Biden.
Trump pidió al Zelinski que contactara con dos colaboradores (Rudolph Giuliani y el fiscal general William Barr) para hacerle el “favor” de retomar una investigación contra el hijo de Biden (Hunter), según consta en la transcripción de la llamada que tuvieron ambos líderes en julio, fue desclasificada este miércoles por la Casa Blanca tras arrancar formalmente el juicio político.
¿Qué es el impeachment?
La Constitución de Estados Unidos establece que el presidente “debe ser destituido de su cargo si es acusado de traición, soborno u otros crímenes o delitos graves”, pero no puede ser procesado penalmente durante su presidencia.
¿Qué es la trama ucraniana?
Hunter Biden, el hijo de Joe Biden, había sido incluido en el consejo de administración de la mayor empresa ucraniana de gas natural, Burisma Holdings, por un salario de 50.000 dólares mensuales (The Wall Street Journal).
La empresa era propiedad de Mykola Zlochevsky, antiguo ministro del entonces presidente Viktor Yanukóvich (2010-14, hasta que fue depuesto al cabo de una revuelta popular reprimida con violencia), condenado este año a 13 años de prisión en ausencia por alta traición y complicidad con Rusia.
En 2016, el propio Biden, como vicepresidente de Barack Obama, presionó al entonces gobierno de Petro Poroshenko para que despidiese al fiscal general ucraniano, sospechoso de no hacer nada contra la corrupción y amenazó con no aportar 1.000 millones de dólares de ayuda prometidos por la Casa Blanca, una maniobra que recuerda a la congelación de ayuda del propio Trump a Ucrania.
¿Cómo se conoció la denuncia?
El contenido genérico de la conversación de Trump con Zelenski fue filtrado por un empleado de alguna de las 17 agencias de inteligencia, del que sólo se sabe que es representado por dos abogados de Whistleblower Aid, una firma sin ánimo de lucro que ofrece ayuda financiera a personas que filtran información sensible del gobierno estadounidense.
¿Qué precedentes históricos hay?
En la historia de Estados Unidos, sólo dos presidentes fueron sometidos a impeachment, Andrew Jackson (sucesor de Abraham Lincoln tras su asesinato), en 1868, por destituir funcionarios sin autorización del Congreso, y el demócrata Bill Clinton, en 1998, por su affaire con la pasante Monica Lewinsky. Ambos fueron acusados por la Cámara de Representantes pero terminaron absueltos en el juicio político que le corresponde al Senado.
Un tercer presidente, el republicano Richard Nixon, renunció en 1974 forzado por el escándalo Watergate, de espionaje ilegal a los opositores demócratas, y para evitar precisamente ser sometido a un impeachment que, muy probablemente, hubiese terminado en su destitución.
¿Qué origen tiene el impeachment?
El procedimiento de juicio político de los funcionarios del Poder Ejecutivo estadounidense a cargo del Congreso (no sólo para los presidentes) está explicado con detalle en la Constitución de los Estados Unidos.
El impeachment, o acusación, está inspirado en la historia constitucional británica y evolucionó desde el Siglo XIV como una forma de que el Parlamento de responsabiliza a los ministros del rey por sus acciones públicas.
Las cartas políticas de los estados norteamericanos habían previsto el juicio político por “mala administración” o “corrupción” antes de que se redactara la Constitución de Estados Unidos, en la que fue incorporada por el temor de los padres fundadores a potenciales abusos del Poder Ejecutivo.
¿Qué rol juega cada cámara?
El impeachment, como tal, no lleva a la remoción automática de presidentes u otros funcionarios, sino la primera parte del juicio político, con la elevación de cargos por parte los Representantes (435 bancas) como cámara acusadora, que después juzga el Senado (100), por la destitución o la absolución. La Cámara tiene hoy mayoría demócrata (235) y el Senado, republicana (53).
La Cámara de Representantes había aprobado la destitución de Johnson y de Clinton, pero ambos fueron absueltos por el Senado. La Constitución requiere dos tercios de los votos en el Senado para realizar un juicio político para destituir a un funcionario, pero nunca especifica los procedimientos.
¿Cuáles son las causales de impeachment?
El Artículo II, Sección 4 de la Constitución, menciona específicamente la “traición” y el “soborno” como causales para iniciar un juicio político, pero también estipula que “otros crímenes y faltas graves” son suficientes.
Cuando la Constitución estadounidense fue adoptada, el término “delitos menores” carecía del significado actual como un tipo de delito penal. Según la interpretación más común, el juicio político no requiere un crimen sino simplemente algún acto grave o un patrón de mala conducta que el Congreso considere suficiente.
¿Cómo comienza el impeachment?
La Cámara de Representantes establece las bases del impeachment y luego realiza una votación por mayoría simple. Si se aprueban los artículos, se presenta la acusación al Senado.
En 1868, la Cámara de Representantes aprobó 11 artículos de destitución contra Johnson, acusado de desobedecer una ley que le impedía reemplazar funcionarios sin el aval del Senado. En 1998, aprobó sólo dos artículos contra Clinton, uno sobre perjurio en el testimonio ante el gran jurado del Caso Lewinsky y el segundo de obstrucción de la justicia para ocultar pruebas en ese caso.
¿Qué antecedentes tenía Trump?
Tras la publicación del Informe Mueller, sobre la interferencia rusa en las elecciones que lo llevaron al poder, los representantes demócratas debatieron si “iniciar” un impeachment pero Pelosi y el presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, Jerrold Nadler, se opusieron.
Sin embargo, el Comité Judicial de la Cámara de Representantes mantuvo abierto el caso y la posibilidad de presentar cargos contra el presidente republicano.
¿Qué pasa con las elecciones 2020?
Algunos demócratas opuestos al impeachment han expresado su temor de que el anuncio de Pelosi sea demasiado tardío y próximo a las elecciones presidenciales de noviembre de 2020. También recuerdan la pésima elección de medio término que terminaron haciendo los republicanos que habían acusado a Clinton. Las encuestas que se conocen son desfavorables hoy al impeachment de Trump.
Por las reglas confusas que gobiernan los pasos que conducen al juicio político nunca hay una idea clara sobre la duración o la profundidad de las audiencias de un juicio político. El de Nixon se desarrolló entre octubre de 1973 y julio de 1974. El de Clinton fue de octubre de 1998 a diciembre de 1998.
¿Cómo se vota?
El Comité Judicial de los Representantes debate y vota sobre cada artículo de destitución propuesto, y si alguno es aprobado se eleva al pleno de la Cámara ara su debate y su votación.
En 1974, el Comité Judicial aprobó tres de los cinco artículos propuestos para acusar a Nixon, pero bastó sólo uno para ser elevado al pleno, que no llegó a votar por la renuncia del presidente.En el caso de Clinton, el Comité Judicial aprobó cuatro artículos de impugnación y en el pleno sólo quedó uno.
¿Cómo sigue el juicio en el Senado?
Si la Cámara aprueba uno o más artículos, los representantes acusadores pueden presentan y explican los cargos como fiscales. El presidente, a su vez, puede elegir representantes para presentar su caso.
Los senadores senadores actúan como jurados, sin hacer declaraciones públicas sobre el procedimiento hasta después de votar.
¿Cuánto dura todo el juicio?
El juicio de destitución de Johnson en 1868 duró desde el 5 de marzo hasta el 16 de mayo y a los diez días el Senado votó por su absolución. El de Clinton fue más rápido: comenzó el 7 de enero de 1999, cuando el presidente William Rehnquist prestó juramento, y terminó el 12 de febrero, con la absolución del presidente.
¿Qué perspectivas tiene este impeachment?
Según los analistas, las posibilidades de que Trump sea destituido en el Senado son muy bajas, aunque sea acusado por los Representantes, y su suerte política se definirá en las elecciones generales de 2020, que a su vez pueden convertirse en un referéndum sobre las denuncias de irregularidades en la Casa Blanca y las actitudes sexistas y xenófobas del presidente.


